Cementerio de artistas Cubanos

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Miami, Fl. Enero 25.- (Redacción Central) Una preocupante nota publica el portal satellite.Catv.net bajo la firma de El Duende de Miami.

miami1.jpgSegún la nota, Miami, es un cementerio para los artistas cubanos, que de no gozar de la protección de Emilio Estefan pasan al otro mundo sin penas ni glorias. Como quiera que ArtistasMiami.com se está abriendo paso como un sitio para que los artistas, de cualquier parte del mundo, puedan promocionarse, creemos importante compartir ese artículo porque puede generar un marco sano de polémica y debate acerca de las posibilidades de desarrollo para el arte en USA, sus limitaciones, y los retos que los talentos tienen que obligatoriamente asumir cuando deciden radicarse en este territorio.

Lo anterior viene a colación tras la constante ola de artistas de Cuba que llegan a Miami con las esperanzas de un marco mejor… pero…. ¿existe ese marco? Lea el artículo de el Duende…. No sabemos quién es ese duende, pero ahí les va el artículo.

“Miami es cementerio de artistas Cubanos

Escrito por El Duende.

Friday, 25 de January de 2008. Reina por un Día si no te bautiza Emilio Estefan.

El comentario se hace entre los artistas de cine y la televisión cubana que han llegado a Miami últimamente creyendo llegar a un paraíso artístico adonde venían con promesas de ganar estrellato y fortuna .

th_miami8.jpgY sucede que a la semana de su arribo, y después de ser “Rey o Reina por un Día” en la prensa, la radio y la televisión local, apenas transcurridos los quince minutos de fama- al decir de Andy Warhool- tropiezan con la triste realidad de tener que ganarse a duras penas el pan de cada día en cualquier cosa porque de la profesión artística son pocos los que pueden sobrevivir. Y quedan rezagados en el olvido. ¿Quien del ICAIC, director o actor de cine ha vuelto a hacer una película en Miami? Ninguno.

De mover las nalguitas en el show del enano Fernando Hidalgo o haciendo papelitos en programitas de poca monta en los canales locales no pasa nadie.

“Por aquí no pasa nadie, como dice el guardia fronterizo de Alexis Valdés, que por cierto es uno de los pocos artistas cubanos que ha tenido verdadero éxito en España y en Miami. Y si no que le pregunten a Manolín, el “Medico de la Salsa” o al infeliz de Carlos Manuel y ellos les dirán quien puede triunfar en Miami si no lo bautiza “El Padrino” Emilio Estefan, el hombre que como un mago de la farándula, pudo hacer de su esposa Gloria Estefan toda una estrella de la canción.

Miami es para los artistas cubanos, Reina por un Día o el Cementerio de los Elefantes, como Ud. le quiera llamar. El calificativo no es de El Duende. Me lo dijo uno que fue en Cuba estrella de primera y aquí se está comiendo un cable y esperando que “El padrino” lo bautice para poder triunfar.” (fin de la nota)

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1 Comment
  1. Mario Lorenzo

    marzo 11, 2008 at 3:42 pm

    “El por qué del cementerio”

    NOTA: Este escrito es solo una opinión. No pretende prevalecer como criterio, sino solamente ser compartido.

    Según mi modesta opinión, el cementerio que es Miami para los artistas cubanos, lo han construido los propios artistas cubanos. No se puede salir de Cuba a otro país con la mentalidad de que seguiremos haciendo un producto artístico para cubanos. Miami es una ciudad llena de personas de muy distintas culturas. Miami no es Cuba.

    Es lógico que cada individuo por instinto natural tienda a expresarse y proyectarse acorde a sus valores culturales. El mejicano tenderá a jugar con el “ándele manito”, el cubano tenderá a mantener su “asere que bola”, etc., etc., etc. Y puede que en tales intentos encontremos un por ciento de público de otras culturas que sea receptivo y acepte y sonría, pero estos siempre serán los menos.

    Artistas como Andy García, Gloria Estefan, Celia Cruz, Albita Rodríguez, Alejo Carpentier, Wilfredo Lam, etc., nos gusten más o menos, hacen trascender su arte ante todo por la autenticidad de sus obras, pero también y no menos importante, por la visión de universalidad con la que conciben y proyectan su trabajo.

    Cuba es un país de prodigiosa creatividad, pero su obsoleto desarrollo tecnológico actual, su aislamiento de la comunidad mundial y otros tantos factores, no le han permitido a los artistas de dentro de la isla imponerse en otros mercados. Esto hace que los campos de referencia y las metas de la mayoría de sus artistas, se limiten al contexto interno de sus fronteras. Y en el caso cubano, no siempre que un artista rompe la frontera física que impone la isla, llega a romper la frontera cultural en la cual siempre se ha circunscrito.

    No se puede llegar a Miami interpretando canciones de grandes divas estadounidenses y pretender con ello trascender aunque se tenga una voz privilegiada. No se puede llegar a otras latitudes con otras costumbres, necesidades, culturas, etc. y llevar el mismo arte que hacíamos para los nuestros en casa. No se puede llegar a ningún lugar del mundo con la cubanera sabrosa de nuestro solar, auténtica e inigualable, y pretender que se va a imponer frente a la cultura local o sustituir otras culturas que también luchan por arraigarse.

    Paralelo a esto, no se puede ignorar que son otros grupos culturales y no los cubanos los que tienen en sus manos las grandes cadenas televisivas y los más poderosos medios de difusión, culturas estas que a la vez son mayoría en el sector latino dentro de este inmenso país, donde el fenómeno “cubano” se limita a un entorno muy local. Por tanto, cuando se trata de difundir cultura regional, resulta más jugoso darle cabida a lo más representativo cuantitativamente, que a la vez se traduce en mayor potencial de tele audiencia e ingresos.

    El arte, está lleno de los más auténticos valores de cada pueblo, de manera que siempre puede ser recepcionado y disfrutado por otras culturas. Pero no todo lo que hacemos los artistas a diario se le puede llamar arte. No se puede hablar de forma coloquial en casa y pretender que el vecino nos oiga. Hay que hablar con palabras mayúsculas para que el vecino sienta nuestro decir y reconozca sus valores, de lo contrario, sin darnos cuenta, cada día seguiremos cavando nuestra propia tumba, que visto de forma general resulta ser ese cementerio del que hablan.

    Mario Lorenzo (Miami, Marzo 11/2008)

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