Parroquial Mayor de Remedios a sus 500 años

906 views

Parroquial Mayor de Remedios, una joya de la arquitectura cubana y universal

Símbolo de una urbe que el venidero 24 de junio arriba a su medio milenio de existencia

Autor: Ángel Freddy Pérez Cabrera

—Si al­gún símbolo identifica a la ciudad de Remedios, urbe que el venidero 24 de junio arriba a su medio milenio de existencia, es su iglesia Parroquial Mayor San Juan Bautista, institución que se levanta majestuosa y bien conservada a un costado del parque central de la octava villa fundada por los españoles en Cuba.

Erigida entre los años 1545 y 1550 del siglo XVI, la iglesia remediana constituye una de las más antiguas de Cuba. En sus  inicios, el templo original era más pequeño y estaba techado con guano; luego, con el paso del tiempo sufrió varias transformaciones que le permitieron mantenerse como una de las joyas más preciadas de la arquitectura colonial cubana y universal.

31-octava-villa-cuba-celebra-495-anos

Un poco de historia

Aunque el obispo Juan del Castillo, en su visita pastoral del 24 de febrero de 1570 mencionaba “la Yglesia de esta villa”, la primera noticia conocida de la existencia del cabildo remediano data de 1578, cuando se notifica a su Majestad sobre un ataque de corsarios franceses que destruyeron la villa, quedando en pie solo la Iglesia Mayor, y en la que se mencionaba al alcalde De la Savana.  Según cuenta la licenciada en Letras, Martha Flores Díaz, profunda conocedora de la historia de la institución, ya en el siglo XVII la iglesia sufrió una de sus tantas restauraciones, la que estuvo a cargo del rico hacendado de la villa, Don Juan de Loyola, a partir de la cual pudo disponer de tres naves, siendo la única con esas características en la Isla.

Explica además, que en las reformas de 1692 se le colocan sus techos, uno de los elementos más valiosos del inmueble, consistentes en un artesonado hecho de cedro cubano con decoración mudéjar, los cuales revelan en su ejecución la maestría de los artistas que supieron vincular en su construcción el sabor andaluz y la decoración morisca que los identifica.

Precisa Martha, que la iglesia tuvo su periodo de mayor esplendor en el siglo XVIII, mientras tenía estilo barroco. Sin embargo, corrió igual suerte que el resto de las existentes en Cuba, cuando en la próxima centuria, con la llegada del neoclásico, comenzó a transformarse, desapareciendo las curvas del barroco. Es en el año 1850 en que aparece uno de los elementos característicos, su torre, construida por el arquitecto francés D. Luis Rolland, que tiene 100 pies de altura y posee tres niveles, cada uno de los cuales exhibe un estilo diferente: dórico, jónico  y corintio.

iglesia-ntra-sra-del-remedios-la-matanza

Añade la historiadora que en el siglo XX, con la llegada de la Orden Franciscana, se realizan múltiples transformaciones a la Parroquial Mayor, construyéndose un pabellón anexo y jardines con verjas hacia el norte, además de pintarse sus valiosísimos techos, que luego fueron ocultados con una falsa cubierta.

 

Eutimio Falla Bonet, el gran restaurador de la Parroquial Mayor de Remedios

El interés por conocer la historia de sus antepasados, llevó al millonario Eutimio Falla Bonet a visitar San Juan de los Remedios, donde luego de una acuciosa investigación en los archivos de la iglesia, descubre su vinculación a las familias de aquella ciudad.

Tan pronto como pudo, en 1943 se trasladó a la vetusta urbe y comenzó a dar muestras de su amor por esa tierra, investigando la historia de la villa desde sus comienzos, las familias que la poblaron y sus descendientes actuales, así como la arquitectura de sus viviendas y templos religiosos.

Fue ese interés el que lo llevó a invertir sumas millonarias en la iglesia de sus antepasados, iniciando primero un estudio histórico arquitectónico del inmueble, para luego emprender la mayor restauración que ha sufrido la institución desde su fundación, basada en los modelos del siglo XVIII, momento en que tuvo su mayor esplendor artístico.

De esa manera, comenzó la renovación que duró diez años, la cual concluyó en marzo de 1954, periodo en el cual, entre otras acciones, fueron redescubiertos los techos, restaurada la decoración, restituidos los pisos de losas de capellanía y las barandas del coro, además de devolverle las líneas curvas a la fachada.

 

parrandas-remedios-02Otra de las acciones acometidas por Falla Bonet, fue la colocación de  representaciones barrocas en las naves laterales, además de construir el altar mayor, tallado en cedro y laminado en oro de 22 quilates, a partir de la utilización de piezas del siglo XVIII, lo cual constituye una verdadera obra maestra.

Para ejecutar esa acción, Eutimio envió al arquitecto Aquiles Masa, que estaba al frente de la reparación, a México y Perú para que copiara patrones de altares del siglo XVIII y los replicara aquí, trayendo también a Rogelio Ata, un famoso reparador de la casa Hansen, de La Habana, quien trabajó durante dos años en la restauración del altar mayor.

A Falla Bonet se le debe una de las esculturas más valiosas que atesora esta iglesia, una talla comprada en España que pertenece a la escuela sevillana del siglo XVIII, consistente en una representación de la Inmaculada Concepción, una de las pocas existentes en el mundo, que representa a María embarazada y en posición del baile flamenco, con las manos a un lado y el vestido haciendo una afarolada.

Por estos, y otros muchos atributos, suman cientos los visitantes, nacionales y extranjeros, que a diario llegan hasta ese enigmático lugar para contemplar una obra que es orgullo de Remedios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *