Simone de Beauvoir

921 views

Por Maritza Isla.  

A cien años del nacimiento de Simone de Beauvoir, pareja de Sartre, gran icono de la cultura francesa del siglo XX y precursora del movimiento feminista.

simone-2-1.JPGNació el 9 de enero de 1908 en el 101 del Boulevard Montparnasse de París, esquina con Raspail, en el seno de una familia de banqueros por parte de madre que se arruinó en la Primera Guerra Mundial. Hubiera cumplido cien años.

En 1949, cuatro años después del supuesto fin de la Segunda Guerra Mundial, escribió el ensayo ‘El segundo sexo’, que desató una nueva conflagración quitando los complejos a muchas mujeres y convenciendo ¿hacía falta? de que la mujer no tiene por qué ser frívola, caprichosa, obediente, cariñosa, esposa o hija, sino lo que le da la gana, y que la independencia económica resulta clave para alcanzar esa libertad. Entonces, todo esto sonaba a un verdadero grito de rebelión.

Parecía que los elementos básicos de la economía política, tal y como la veían Carlos Marx y Federico Engles, los dioses de entonces, estaban detrás de sus postulados políticos. Sea para el bien de una emancipación necesaria, la obra de Simone de Beauvoir vino a destapar una caja que no era la de todos los males, sino la de todas las miradas, porque a partir de ‘El segundo sexo’ ya las cosas nunca volvieron a ser iguales.

Ella vivió una época, que estoy convencida no va a repetirse en la historia del hombre, y de la mujer, por supuesto, -y ese será tema para otro comentario- una etapa llena de incertidumbre donde todos los valores parecen haberse desvanecido y era como las criaturas que sobrevivieron el conflicto bélico, se asomaran al borde de la trinchera para ver y escuchar que el rugir de los había cambiado por el silencio, el hambre, la falta de oportunidades.. ¿En esas circunstancias debían las mujeres seguir fregando los platos, lavando la ropa y llevando los chicos a la escuela, esperando que llegara el “proveedor” de alimentos y de sexo para sobrevivir?

Os insto a que busquéis ese libro y le echéis una mirada para que comprendáis de que os estoy hablando. Y nada, que la francesa Simone de Beauvoir la gran memorialista, profesora de Filosofía y autora de influyentes libros, se nos incrustó en la historia cotidiana y aunque ya hace rato que dejó de existir, sus libros están ahí.. y necesario que los revisemos.Simone de Beauvoir también escribió -‘Castor’ – En sus ‘Memorias de una chica formal’, resalta el buen humor de sus padres y el universo armonioso de su familia, en la que la lectura era parte de la actividad cotidiana. A los 17 años empieza a rebelarse contra su infancia y, según le contaba en una carta a Nelson Algren, el amante de Chicago al que conoció gracias a Mary Guggenheim, sus orígenes se le aparecen oscuros, tristes y angustiados por la vergüenza del burgués venido a menos.

Estudio Filosofía en la Sorbona de París, donde conoce a Sartre y otros importantes intelectuales del siglo XX, como Maurice Merleau-Ponty.

Sartre, su compañero sentimental, proclamó con el existencialismo que todo el mundo está condenado a su libertad, a elegir constantemente, y ella, en ‘La fuerza de la edad’, se enorgullece de su lucha por ser libre, por desarrollar su amor por la vida, su curiosidad y su escritura.

Al concluir la Segunda Guerra Mundial participa en la fundación de ‘Les Temps Modernes’, la revista en la que, a partir de ese momento, debía escribir todo aquel que quisiera ser “algo” en el mundo intelectual francés. Cuando en 1949 sale a la calle ‘El segundo sexo’, la primera semana vende 20.000 ejemplares. La revolución feminista estaba en marcha.Simone de Beauvoir protagonizó varios escándalos y parecía que adoraba ese tipo de situaciones. Ganó el Goncourt de 1954 con ‘Los mandarines’, una novela en la que descubre las luchas intestinas entre la intelectualidad francesa. Asumió a partir de ese momento un compromiso político y llevó a cabo campañas como lucha contra las torturas a las mujeres argelinas por parte del ejército francés. En los años sesenta se ‘comprometió’ con Sylvie Le Bon, una estudiante de Filosofía con la que mantuvo una relación aún hoy poco aclarada, y a la que dejó toda su herencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *